El fin de los dias
Muchas veces nos sentimos pequeños e insignificantes en el vasto universo. La verdad es que teniendo en cuenta que grande es el universo y todas las cosas que pasan en el mientras nosotros pensamos en que jersey nos puede venir mejor es infinita. La cantidad de vida que se genera en el mientras nosotros nos sacamos un moco de la nariz es muchisimo mayor. Pero, es nuestro moco, y realmente, es un gran problema. Y, siendo un poco egocentricos, la creacion de estrellas o constelaciones puede esperar, pero este jodido moco no.
Parece ser que la moda es esa, hacernos pensar que nosotros no somos nadie para quejarnos de nuestras cosas o de nuestros problemas porque comparandolos con los de otros son insignificantes. Este argumento se suele esgrimir muchas veces en muchas discusiones, cuando planteamos un problema o una injusticia, se nos dice, hay injusticias mayores, asi que no tienes derecho a quejarte.
Pardiez, me parece que eso es muy osado de decir. Pongamos un ejemplo: los grandes polos y su calentamiento. Es un gran problema, y que seguramente si no lo tratamos cuanto antes dentro de poco todos vamos a tener branqueas y a vivir como snorkels. Pero cuando uno de esos grandes icebergs, y por lo tanto grandes problemas muchisimo mas importantes que los nuestros, se derrite, se disuelve en el agua y desaparece para siempre, sale una linea en algun periodico, revista cientifica y telediario. Nada mas. Sin embargo, cuando nosotros, insignificantes y pateticos pequeños problemas nos morimos, pasamos a la historia, se nos recuerda eternamente y se cree que vivimos para siempre en un gran paraiso, o en un infierno en el caso de los malos de corazon. ¿Curioso no?
Y es que damos , inconscientemente, mucha mas importancia a nuestros problemas, a la fuerza humana a el aura que despedimos que a unos grandes polos que van a ahogarnos con su gelida agua. Y, joder, hacemos bien. Los problemas de la gente no se pueden comparar con otros, cada persona es un mundo, un mundo con sus circunstancias, sus estrellas, sus explosiones solares y emocionales y sus big bangs. Cada uno de nosotros es unico, o eso intentamos todos los dias, y somos , tenemos que ser, importantes, muy importantes, para nosotros mismos. O los problemas de los demas, aunque insignificantes para el basto universo, tienen que ser importantes para nosotros.
Cuando alguien se va, aunque no contemplemos ninguna religión como nuestra, siempre nos queda mucho de el. En el caso de que sea una persona cercana, nos quedaran infinidad de recuerdos, risas, charlas, enfados y seguro que algo de el se queda en nosotros. Seguramente, en nuestro interior, nos intentamos convencer, de que tanta vida, de que tal frescura es imposible que se haya esfumado en la nada, nos preguntamos si habra algo mas, si esa fuerza y esa energia sencillamente se pierde o si reside en algun sitio, si algun dia volveremos a darle los buenos dias o a tocarle o a preguntarle todas esas cosas que no hicimos en vida. Realmente, salvo algun cientifico loco, nadie se pregunta eso de ese iceberg.

